Obama planea una conferencia internacional con todas las partes implicadas para este verano
Barack Obama, presidente de Estados Unidos, prepara una serie de reuniones con los principales actores del conflicto en Oriente Medio. Se reunirá con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu el próximo lunes 18 de mayo en Washington. Además tiene previsto reunirse con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, el 26 y 28 de Mayo respectivamente también en Washington. Estás reuniones forman parte de la ronda previa de conversaciones que está manteniendo el presidente de Estados Unidos para preparar una conferencia internacional sobre Oriente Medio este verano.
Benjamín Netanyahu, también, ha hecho los deberes y este jueves 14 se reunió con el rey jordano Abdalá II en Amman. También se entrevistó con el presidente egipcio Hosni Mubarak en Sharm el Sheik, tres días antes. Netanyahu busca garantizar a Egipto y Jordania su compromiso con las conversaciones de paz en Oriente Medio antes de su visita a Washington. En la reunión que se ha producido en Amman, el rey jordano Abdalá II pidió al primer ministro israelí que acepte la creación de un Estado palestino.
La actividad diplomática en la región ha sido muy intensa durante los dos últimos meses ya que Abdalá II visitó Estados Unidos el pasado 21 de abril y también Siria el 11 de mayo. Siria que todavía continúa formalmente en guerra con Israel. El rey Abdalá II ha mantenido estas conversaciones diplomáticas por el temor de “que haya otro conflicto entre árabes o musulmanes con Israel en los próximos doce o dieciocho meses”, afirmó en una entrevista publicada por el diario londinense The Times. Según dijo hace días el rey de Jordania, quien ya visitó EEUU, el plan para el logro de la paz en Oriente Medio, que madura en Washington, estipula que además de Israel y los palestinos, en la mesa de negociaciones deben sentarse países como el Líbano y Siria.
Benjamín Netanyahu, también, ha hecho los deberes y este jueves 14 se reunió con el rey jordano Abdalá II en Amman. También se entrevistó con el presidente egipcio Hosni Mubarak en Sharm el Sheik, tres días antes. Netanyahu busca garantizar a Egipto y Jordania su compromiso con las conversaciones de paz en Oriente Medio antes de su visita a Washington. En la reunión que se ha producido en Amman, el rey jordano Abdalá II pidió al primer ministro israelí que acepte la creación de un Estado palestino.
La actividad diplomática en la región ha sido muy intensa durante los dos últimos meses ya que Abdalá II visitó Estados Unidos el pasado 21 de abril y también Siria el 11 de mayo. Siria que todavía continúa formalmente en guerra con Israel. El rey Abdalá II ha mantenido estas conversaciones diplomáticas por el temor de “que haya otro conflicto entre árabes o musulmanes con Israel en los próximos doce o dieciocho meses”, afirmó en una entrevista publicada por el diario londinense The Times. Según dijo hace días el rey de Jordania, quien ya visitó EEUU, el plan para el logro de la paz en Oriente Medio, que madura en Washington, estipula que además de Israel y los palestinos, en la mesa de negociaciones deben sentarse países como el Líbano y Siria.
Países mediadores
Israel ha tenido estas conversaciones previas a la visita de EE.UU. con Egipto y Jordania ya que son los únicos que tienen firmada la paz con Israel y reconocidas sus fronteras. Por este motivo, estos dos países sirven de mediadores entre judíos y árabes. Egipto fue el primer país árabe en firmar la paz en 1979, y de esta forma recuperó la península del Sinaí ocupada por Israel tras la Guerra de los Seis días. También le costó a Egipto ser apartado y expulsado de la Liga Árabe. No obstante, ahora vuelve a ser el líder de los países árabes moderados junto a Jordania y sirve de mediador entre Israel y Palestina. Jordania firmó la paz en 1994 con Israel. Y desde 2002, la Liga de Estados Árabes propuso el reconocimiento del estado de Israel y el establecimiento de relaciones plenas a cambio de la retirada israelí a las fronteras previas a la Guerra de los Seis días de 1967.

Por el otro lado, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbás, se reunió ayer con el jefe de Estado sirio, Bashar Asad, en Damasco, también para preparar su próxima reunión con Obama. En esta reunión se habló de la situación en los territorios ocupados y el problema de reconciliación entre las partes en conflicto dentro de Palestina. El presidente Asad es el mediador entre Hamas y la ANP y subrayó la necesidad de poner fin a las discordias y lograr la reconciliación entre las partes en conflicto dentro de Palestina, ya que es una condición imprescindible para la lucha de los palestinos por sus derechos. Unos días antes de esta reunión, trataron el mismo tema el canciller sirio Walid Muallem y Jaled Mashal, jefe del movimiento Hamas.
El plan de paz propuesto por los países árabes, propone a Israel una normalización con todos los países árabes a cambio de una retirada de los territorios ocupados por el Estado hebreo tras la Guerra de los Seis Días en 1967.

Por el otro lado, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbás, se reunió ayer con el jefe de Estado sirio, Bashar Asad, en Damasco, también para preparar su próxima reunión con Obama. En esta reunión se habló de la situación en los territorios ocupados y el problema de reconciliación entre las partes en conflicto dentro de Palestina. El presidente Asad es el mediador entre Hamas y la ANP y subrayó la necesidad de poner fin a las discordias y lograr la reconciliación entre las partes en conflicto dentro de Palestina, ya que es una condición imprescindible para la lucha de los palestinos por sus derechos. Unos días antes de esta reunión, trataron el mismo tema el canciller sirio Walid Muallem y Jaled Mashal, jefe del movimiento Hamas.
El plan de paz propuesto por los países árabes, propone a Israel una normalización con todos los países árabes a cambio de una retirada de los territorios ocupados por el Estado hebreo tras la Guerra de los Seis Días en 1967.
El estado de Israel se creó hace 61 años, el 14 de Mayo de 1948. La creación del estado vino precedida de la resolución 181 de la recién creada ONU votada el 29 de noviembre de 1947. La resolución establecía la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo régimen internacional particular. La zona bajo control internacional comprendería Jerusalén y Belén. Esta resolución fue rechazada por los árabes. Así, el mismo día en que finalizó el mandato Británico de Palestina y fue proclamado el Estado de Israel (14 de Mayo de 1948), comienza la primera guerra árabe-israelí. En 1949 Israel firmó armisticios con Egipto, Líbano, Transjordania y Siria. Tras la contienda, Israel aumentó su territorio en cerca de un 23% más de lo asignado inicialmente por las Naciones Unidas. Después se produjo la guerra del Sinaí de 1956 y en 1967 la Guerra de los Seis días, en esta guerra Israel conquistó la península del Sinaí, los Altos del Golán y los territorios de Cisjordania con Jerusalen Este.
Así, con el pacto para la paz que pretenden los palestinos y países árabes, les bastaría con volver a la situación previa a la Guerra de los Seis días, esto significaría una renuncia al 23 % del territorio conquistado por Israel en la primera Guerra de 1948.
Pero las últimas declaraciones del primer ministro israelí indican lo contrario. Netanyahu afirmó que “no se retirará de los Altos del Golán”, ya que “garantizará a Israel una ventaja estratégica en caso de conflicto militar con Siria”. Siria reclama este territorio para firmar un acuerdo de paz con el Estado judío. El anterior gobierno israelí de Ehud Olmert mantuvo conversaciones indirectas de paz con Siria, con Turquía como mediador, entre mayo y diciembre de 2008. Sin embargo, los contactos se suspendieron cuando Israel lanzó a finales del año pasado la ofensiva militar en la franja de Gaza. Además, Estados Unidos decidió recientemente renovar las sanciones económicas que impone a Siria, ya que está en su lista de naciones que apoyan el terrorismo.
Así, con el pacto para la paz que pretenden los palestinos y países árabes, les bastaría con volver a la situación previa a la Guerra de los Seis días, esto significaría una renuncia al 23 % del territorio conquistado por Israel en la primera Guerra de 1948.
Pero las últimas declaraciones del primer ministro israelí indican lo contrario. Netanyahu afirmó que “no se retirará de los Altos del Golán”, ya que “garantizará a Israel una ventaja estratégica en caso de conflicto militar con Siria”. Siria reclama este territorio para firmar un acuerdo de paz con el Estado judío. El anterior gobierno israelí de Ehud Olmert mantuvo conversaciones indirectas de paz con Siria, con Turquía como mediador, entre mayo y diciembre de 2008. Sin embargo, los contactos se suspendieron cuando Israel lanzó a finales del año pasado la ofensiva militar en la franja de Gaza. Además, Estados Unidos decidió recientemente renovar las sanciones económicas que impone a Siria, ya que está en su lista de naciones que apoyan el terrorismo.
A pesar de la ronda de conversaciones que mantiene Israel, las políticas que pueda aplicar Netanyahu estarán limitadas por las presiones que le impongan en su coalición de gobierno. Netanyahu, que fue elegido el 31 de marzo de 2008, ha elaborado un nuevo gobierno israelí donde junta al partido del Likud, de extrema derecha, y el Laborista con partidos nacionalistas y religiosos. Una de las primeras condiciones para mantener la estabilidad del Gobierno lo expuso Yaakov Litzman, de Unidad por la Torá y el Judaísmo, que advirtió
a Netanyahu que “si discute sobre Jerusalén, habrá elecciones”. En este asunto, la Unión Europea y el Gobierno de Washington teme la postura que tome Netanyahu sobre reconocer la creación de un estado Palestino y detener la expansión de los asentamientos judíos.
Asimismo, este nuevo gobierno se ha desentendido de los acuerdos de paz con los palestinos firmados por sus predecesores y reniega de la solución de dos Estados. Pocas horas después de tomar posesión, el nuevo ministro de Exteriores, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, declaró que los compromisos de la conferencia de paz de Anápolis (2007), auspiciada por Estados Unidos y que sentó las bases para la creación de un Estado palestino, “no tienen validez”. Esto se debe a que el Gobierno israelí nunca ha ratificado Annapolis, y tampoco lo ha hecho el Parlamento.
En la declaración final del encuentro de Annapolis, palestinos e israelíes manifestaron su “determinación de acabar con el derramamiento de sangre, generar una nueva era de paz basada en la libertad, la seguridad, la justicia, la dignidad, el respeto y el mutuo reconocimiento para extender una cultura de paz y no violencia, y para hacer frente al terrorismo y su incitación, tanto por parte de los palestinos como de los israelíes”.
Olmert y Mahmud Abbas, bajo el auspicio del presidente de Estados Unidos, George Bush, se comprometieron con el “objetivo de los dos Estados, Israel y Palestina, para vivir juntos en paz y seguridad”. Pero para Lieberman, hacer concesiones no lleva a la paz, ya que cree que Israel es el país que más concesiones ha hecho. Según Lieberman no hay ningún país que haya hecho concesiones como Israel ya que desde la guerra de 1967 han renunciado a territorios que eran tres veces el tamaño de Israel, como la península del Sinaí.
Finalmente, Obama ha dicho que la paz en Oriente Medio es una de sus prioridades y planea una conferencia internacional sobre el tema para el verano, tal como demuestra los contactos previos que está teniendo con las partes implicadas. Sin embargo, esta opción no es vista con buenos ojos por el Gobierno israelí, que defiende tratar el tema de forma bilateral con los palestinos.
a Netanyahu que “si discute sobre Jerusalén, habrá elecciones”. En este asunto, la Unión Europea y el Gobierno de Washington teme la postura que tome Netanyahu sobre reconocer la creación de un estado Palestino y detener la expansión de los asentamientos judíos.Asimismo, este nuevo gobierno se ha desentendido de los acuerdos de paz con los palestinos firmados por sus predecesores y reniega de la solución de dos Estados. Pocas horas después de tomar posesión, el nuevo ministro de Exteriores, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, declaró que los compromisos de la conferencia de paz de Anápolis (2007), auspiciada por Estados Unidos y que sentó las bases para la creación de un Estado palestino, “no tienen validez”. Esto se debe a que el Gobierno israelí nunca ha ratificado Annapolis, y tampoco lo ha hecho el Parlamento.
En la declaración final del encuentro de Annapolis, palestinos e israelíes manifestaron su “determinación de acabar con el derramamiento de sangre, generar una nueva era de paz basada en la libertad, la seguridad, la justicia, la dignidad, el respeto y el mutuo reconocimiento para extender una cultura de paz y no violencia, y para hacer frente al terrorismo y su incitación, tanto por parte de los palestinos como de los israelíes”.
Olmert y Mahmud Abbas, bajo el auspicio del presidente de Estados Unidos, George Bush, se comprometieron con el “objetivo de los dos Estados, Israel y Palestina, para vivir juntos en paz y seguridad”. Pero para Lieberman, hacer concesiones no lleva a la paz, ya que cree que Israel es el país que más concesiones ha hecho. Según Lieberman no hay ningún país que haya hecho concesiones como Israel ya que desde la guerra de 1967 han renunciado a territorios que eran tres veces el tamaño de Israel, como la península del Sinaí.
Finalmente, Obama ha dicho que la paz en Oriente Medio es una de sus prioridades y planea una conferencia internacional sobre el tema para el verano, tal como demuestra los contactos previos que está teniendo con las partes implicadas. Sin embargo, esta opción no es vista con buenos ojos por el Gobierno israelí, que defiende tratar el tema de forma bilateral con los palestinos.